Accesibilidad web obligatoria en España
El 28 de junio de 2025 entró en aplicación la European Accessibility Act. Desde entonces, buena parte de los servicios digitales que operan en la Unión Europea tienen que ser accesibles. No es una recomendación ni una buena práctica: es una obligación con régimen sancionador.
Y la mayoría de webs de empresa no la cumplen.
A quién afecta
De forma resumida, a quien vende o presta servicios a consumidores por medios digitales: comercio electrónico, banca, transporte, telecomunicaciones, libros electrónicos y servicios audiovisuales.
Hay una exención para microempresas —menos de 10 empleados y menos de 2 millones de facturación— en la prestación de servicios. No es una exención universal, y conviene no darla por hecha sin verificarlo.
Qué exige
El estándar de referencia en Europa es la norma EN 301 549, que en la práctica remite a las WCAG 2.1 nivel AA. La versión 2.2 es la actual y es la que aplico por defecto: la diferencia de esfuerzo es mínima y evita rehacerlo en la próxima revisión.
Las seis cosas que arreglan casi todo
En las auditorías que hago, estos seis puntos concentran la mayoría de los fallos:
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Contraste insuficiente. Texto gris claro sobre blanco. El mínimo es 4,5:1 para texto normal y 3:1 para elementos de interfaz. Se comprueba con una herramienta, no a ojo.
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Imágenes sin texto alternativo. Toda imagen que aporta información necesita
alt. Las decorativas necesitanalt=""— vacío, pero presente. -
Formularios sin etiquetas reales. Un
placeholderno es una etiqueta: desaparece al escribir y muchos lectores de pantalla lo ignoran. Hace falta<label>. -
Navegación imposible por teclado. Si no puedes recorrer la web entera con el tabulador y ver siempre dónde estás, no cumple. El
outline: nonesin sustituto es la causa número uno. -
Jerarquía de encabezados rota. Un
<h1>por página y sin saltos. Usar<h4>porque “se ve del tamaño que quiero” rompe la navegación por encabezados, que es como se mueve mucha gente con lector de pantalla. -
Errores indicados sólo con color. Un borde rojo no comunica nada a quien no distingue el rojo. Hace falta texto asociado al campo.
Cómo comprobarlo tú mismo
Sin herramientas ni conocimientos técnicos, en cinco minutos:
- Recorre tu web entera con el tabulador. ¿Ves siempre dónde está el foco? ¿Llegas a todo?
- Activa el zoom del navegador al 200 %. ¿Se sigue leyendo o se solapa?
- Desactiva las imágenes. ¿Se entiende algo?
Si alguna respuesta es “no”, tienes trabajo pendiente. La buena noticia es que casi todo son arreglos de una tarde, no un rediseño.