Accesibilidad web obligatoria en España
Desde el 28 de junio de 2025, la European Accessibility Act (en España, la Ley 11/2023) obliga a que los productos y servicios digitales dirigidos a consumidores sean accesibles, con una exención para las microempresas de servicios. El estándar de referencia son las WCAG 2.1 AA, y la edición de 2026 de la norma europea ya sube a las 2.2, que son las que aplico. Lo primero que conviene revisar son los tres fallos más frecuentes: el contraste, el texto alternativo de las imágenes y las etiquetas de los formularios.
El 28 de junio de 2025 entró en aplicación la European Accessibility Act —la Directiva (UE) 2019/882—, que en España traspone el título I de la Ley 11/2023. Desde entonces, buena parte de los servicios digitales que operan en la Unión Europea tienen que ser accesibles. No es una recomendación ni una buena práctica: es una obligación con régimen sancionador.
La mayoría de las webs no cumplen las WCAG, el estándar al que remite la ley. El informe anual de WebAIM sobre el millón de webs más visitadas encontró fallos de accesibilidad detectables en el 95,9 % de sus portadas en 2026.
A quién afecta
De forma resumida, a quien vende o presta servicios a consumidores por medios digitales: comercio electrónico, banca, transporte, telecomunicaciones, libros electrónicos y servicios audiovisuales.
Hay una exención para las microempresas que prestan servicios (artículo 3.3 de la ley): las que emplean a menos de 10 personas y no pasan de 2 millones de euros de facturación anual o de balance (anexo VII). No es una exención universal, y conviene no darla por hecha sin verificarlo.
Qué exige
El estándar de referencia en Europa es la norma EN 301 549. Su versión 3.2.1 remite a las WCAG 2.1 nivel AA, y la edición de septiembre de 2026 ya sube a las WCAG 2.2. La 2.2 es la que aplico por defecto: la diferencia de esfuerzo es mínima y evita rehacerlo en la próxima revisión.
Las seis cosas que arreglan casi todo
Estos son los seis puntos que conviene revisar primero. Los tres primeros son los tres fallos más frecuentes del informe de WebAIM: aparecen en el 83,9 %, el 53,1 % y el 51 % de las portadas que analiza. Los otros tres cuestan más de detectar con una herramienta automática, así que no salen en esas cifras: se comprueban a mano.
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Contraste insuficiente. Texto gris claro sobre blanco. El mínimo es 4,5:1 para texto normal y 3:1 para elementos de interfaz. Se comprueba con una herramienta, no a ojo.
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Imágenes sin texto alternativo. Toda imagen que aporta información necesita
alt. Las decorativas necesitanalt=""— vacío, pero presente. -
Formularios sin etiquetas reales. Un
placeholderno es una etiqueta: desaparece al escribir y muchos lectores de pantalla lo ignoran. Hace falta<label>. -
Navegación imposible por teclado. Si no puedes recorrer la web entera con el tabulador y ver siempre dónde estás, no cumple. El
outline: nonesin sustituto es una de las causas más habituales. -
Jerarquía de encabezados rota. Un
<h1>por página y sin saltos. Usar<h4>porque “se ve del tamaño que quiero” rompe la navegación por encabezados, que es como se mueve mucha gente con lector de pantalla. -
Errores indicados sólo con color. Un borde rojo no comunica nada a quien no distingue el rojo. Hace falta texto asociado al campo.
Cómo comprobarlo tú mismo
Sin herramientas ni conocimientos técnicos, en cinco minutos:
- Recorre tu web entera con el tabulador. ¿Ves siempre dónde está el foco? ¿Llegas a todo?
- Activa el zoom del navegador al 200 %. ¿Se sigue leyendo o se solapa?
- Desactiva las imágenes. ¿Se entiende algo?
Si alguna respuesta es “no”, tienes trabajo pendiente. Muchos de estos fallos se arreglan sin rehacer la web. Si prefieres que la mire yo, te la reviso gratis y en menos de 48 horas laborables te digo qué arreglaría primero.
¿Y si no lo arreglas? Las multas, los tramos y —sobre todo— quién está exento de verdad los detallé en ¿te pueden multar si tu web no es accesible?.